Girl Scout Cookies irrumpe en el catálogo feminizado de Barney’s Farm como una de las variedades norteamericanas más codiciadas de la historia reciente. Nace del cruce directo entre la mítica OG Kush y la exótica Durban Poison, combinando linajes de enorme potencial. Este híbrido de dominancia índica destaca por generar una deslumbrante capa de resina y un demoledor 28% de THC. Una inversión imprescindible para coleccionistas que buscan potencia extrema, cosechas abundantes y flores con calidad de dispensario de élite.
Cultivo de GIRL SCOUT COOKIES Esta planta se desarrolla con una estructura compacta y robusta que alcanza alturas muy manejables de entre 100 y 120 centímetros en interior. Muestra una excelente estabilidad biológica, siendo una opción bastante fácil y muy agradecida de gestionar. Su vigor estructural le permite formar ramas firmes que soportan de forma natural el gran peso de sus densas flores. Al madurar, sus cogollos se vuelven rocosos y quedan completamente recubiertos por un espeso y pegajoso almíbar cristalino.
Floración en interior: 60-65 días.
Cosecha exterior: Principios de octubre.
Producción: Muy alta (600-700 g/m² en interior y hasta 1,5 kg por planta en exterior).
Sabor: Bouquet dulce y terroso muy sugerente, enriquecido con notas de chocolate, menta fresca y un sutil toque a cereza.
Efecto: Subidón eufórico y alegre que estimula la creatividad antes de fundirse en una placentera y profunda relajación física corporal.