La deslumbrante Jelly Cake se incorpora con elegancia al catálogo de Barney’s Farm como una joya de la repostería cannábica. Esta semilla feminizada exhibe una contundente dominancia índica al 80% frente a un 20% sativa. Nace del cruce directo entre dos ilustres leyendas estadounidenses: Biscotti y Sunset Sherbet. Supone una delicia irresistible para los paladares gourmet y destaca por alcanzar un poderoso 27% de THC.
Cultivo de JELLY CAKE
Esta cepa ofrece una gran robustez estructural, creciendo con internudos cortos y un follaje denso muy manejable. Responde estupendamente a técnicas de poda, optimizando la luz para formar flores increíblemente duras y rebosantes de tricomas. En salas interiores mantiene una altura muy controlada que ronda los 100 o 120 centímetros. Al madurar, sus cogollos esmeralda adquieren atractivos reflejos violáceos bajo una densa capa plateada de resina.
Floración en interior: 56-63 días.
Cosecha exterior: Segunda o tercera semana de septiembre.
Producción: Muy gratificante, aportando entre 400 y 500 g/m² en espacios cerrados y unos 700 g por planta bajo el sol.
Sabor: Compleja sinfonía que funde gelatina dulce, kiwi confitado y frutas tropicales con un untuoso acabado de crema de vainilla.
Efecto: Comienza con una alegre chispa de euforia mental antes de transformarse en una relajación física profunda, sumamente placentera y sedante.